En un extenso viaje por algunos municipios del estado vecino de Guanajuato, pude realizar un sondeo que arrojó como resultado la evidente debacle del PAN en esa entidad, y que en las elecciones del próximo año se evidenciará está dinámica que en definitiva será la puntilla para los azules.
El sentir de una amplia mayoría de la gente cuestionada respecto a la administración encabezada por el panista Juan Manuel Oliva, no es nada favorable para este sujeto, y eso tiene mucho sentido, ya que los indicadores económicos en ese estado, han sufrido una vertiginosa caída precisamente durante la gestión del intransigente Oliva.
Esto representa un fenómeno que se está presentando a nivel nacional, y lo hemos visto en las elecciones que se han llevado a cabo en diversos estados de la República, donde el PRI ha sido el “ganón” y ha recuperado bastiones importantes que se encontraban controlados por el PAN.
Las elecciones que tendrán lugar el próximo año, será un laboratorio de la presidencial del 2012, donde Peña Nieto se perfila como el más serio contendiente si es que Beltrones y Beatriz Paredes no dicen otra cosa.
Sin embargo, hay que estar muy atentos y aquí unas razones de por qué no hay que apostar por los maleados candidatos del PRI:
José Calzada Rovirosa es quien seguramente veremos en las boletas para elegir al próximo gobernador; es un tipo que al igual que los panistas en el poder, se maneja mediáticamente
Calzada Rovirosa pretende vender la idea a los ciudadanos que él representa al nuevo PRI; sin embargo, se encuentra investido en un disfraz que esconde los viejos y refinados vicios del tricolor, con todo y los mismos dinosaurios que lo apoyan y que se han enriquecido (al igual que los panistas) durante el tiempo que ocuparon algún cargo público.
Otra similitud del hijo del exgobernador con los panistas, es la estrategia utilizada para posicionarse, esto es, en base a costales de dinero tratan de persuadir a la gente para inclinar su voto en favor de su personal causa.
Calzada Rovirosa es un incondicional de Manlio Fabio Beltrones –el prianista mayor-, y como tal, se encuentra operando para cumplir los designios establecidos por el ESPURIO, de tal suerte que apoyar al “Junior” sería como apoyar las pendejadas del soquete que se dice presidente.
El caso de Enrique Peña Nieto es un espejo del de Rovirosa; el semanario Proceso ha documentado ampliamente el contrato que el gobernador mexiquense tiene con una empresa para posicionarlo a través de Televisa, contrato que se estima en varios cientos de millones de pesos; lo mismo lo hemos visto en los noticieros de esta empresa, que en diversos programas de embrutecimiento, como Hoy.
Este sujeto se encuentra respaldado por el mismo Carlos Salinas de Gortari (por cierto, se menciona insistentemente que el expresidentes buscará la gubernatura de Nuevo León, su estado natal), persona sin escrúpulos, no olvidemos que durante su sexenio casi 500 perredistas fueron asesinados debido a la ilegitimidad de que era objeto, las protestas no cesaron y las medidas que tomó fueron las de un dictador.
Esto qué implica, que si efectivamente Peña Nieto llega a ser candidato presidencial en el 2012, no habrá concesión ni límites para que pueda lograr el objetivo, debido precisamente a que su mentor será un operador implacable que no se detendrá al momento de plantear estrategias y distribuir instrucciones que definitivamente, no serán la de colocar carteles y gallardetes.
En conclusión, ya tiene rato que se viene dando una recomposición geopolítica, donde el PAN ya anda casi con la reserva y el PRI ha cargado continuamente su tanque.
Las serias pifias y políticas clasistas de los gobiernos panistas han desencantado rápidamente al grueso de la gente, y parece que su sueño de estar en el poder, pronto terminará.
La valoración que debe realizarse es la conveniencia de regresarle al PRI la presidencia de la República y la gubernatura del estado con todo lo que esto implica, o de plano seguir apostando por los gobiernos sectarios y elitistas de Acción Nacional.
Sobre el PRD, con gente como Jesús Ortega, Naranjo, Jesús Zambrano y Ruth Zavaleta, entre otros, difícilmente puede aspirar a cosas serias.
Sin embargo, hay que esperar, pues hay una amplia y sólida base de ciudadanos que seguimos apostando por López Obrador, y una buena campaña conjuntada con el trabajo que viene realizando a nivel nacional, lo pueden colocar como serio contendiente.
A nivel estatal, la cosa está del asco; por un lado, Horlando rompió con Martín Mendoza y se alió a Pablo González Loyola. Ulises Gómez de la Rosa tronó con Gabriel Olvera, y se unió con Martín, mientras que Gabriel lo hizo con Horlando.
La bronca que se está dando es la de allegarse del mayor número de consejeros (quienes vilmente están siendo utilizados como bultos), para mantener el control del partido y de esta forma poder agenciarse de las candidaturas, bueno, de las plurinominales, que son las únicas capaces de ganar.
Pero se está dejando a la deriva el trabajo partidista por dedicarse de lleno al trabajo de grupos y de intereses personales.
Lo mínimo que podemos esperar de estos personajes, es que la elección de los (valientes) candidatos que abanderarán a este instituto político, cuenten con una probada trayectoria de trabajo, honradez, identificación con la gente y un buen proyecto, casi nada
El sentir de una amplia mayoría de la gente cuestionada respecto a la administración encabezada por el panista Juan Manuel Oliva, no es nada favorable para este sujeto, y eso tiene mucho sentido, ya que los indicadores económicos en ese estado, han sufrido una vertiginosa caída precisamente durante la gestión del intransigente Oliva.
Esto representa un fenómeno que se está presentando a nivel nacional, y lo hemos visto en las elecciones que se han llevado a cabo en diversos estados de la República, donde el PRI ha sido el “ganón” y ha recuperado bastiones importantes que se encontraban controlados por el PAN.
Las elecciones que tendrán lugar el próximo año, será un laboratorio de la presidencial del 2012, donde Peña Nieto se perfila como el más serio contendiente si es que Beltrones y Beatriz Paredes no dicen otra cosa.
Sin embargo, hay que estar muy atentos y aquí unas razones de por qué no hay que apostar por los maleados candidatos del PRI:
José Calzada Rovirosa es quien seguramente veremos en las boletas para elegir al próximo gobernador; es un tipo que al igual que los panistas en el poder, se maneja mediáticamente
Calzada Rovirosa pretende vender la idea a los ciudadanos que él representa al nuevo PRI; sin embargo, se encuentra investido en un disfraz que esconde los viejos y refinados vicios del tricolor, con todo y los mismos dinosaurios que lo apoyan y que se han enriquecido (al igual que los panistas) durante el tiempo que ocuparon algún cargo público.
Otra similitud del hijo del exgobernador con los panistas, es la estrategia utilizada para posicionarse, esto es, en base a costales de dinero tratan de persuadir a la gente para inclinar su voto en favor de su personal causa.
Calzada Rovirosa es un incondicional de Manlio Fabio Beltrones –el prianista mayor-, y como tal, se encuentra operando para cumplir los designios establecidos por el ESPURIO, de tal suerte que apoyar al “Junior” sería como apoyar las pendejadas del soquete que se dice presidente.
El caso de Enrique Peña Nieto es un espejo del de Rovirosa; el semanario Proceso ha documentado ampliamente el contrato que el gobernador mexiquense tiene con una empresa para posicionarlo a través de Televisa, contrato que se estima en varios cientos de millones de pesos; lo mismo lo hemos visto en los noticieros de esta empresa, que en diversos programas de embrutecimiento, como Hoy.
Este sujeto se encuentra respaldado por el mismo Carlos Salinas de Gortari (por cierto, se menciona insistentemente que el expresidentes buscará la gubernatura de Nuevo León, su estado natal), persona sin escrúpulos, no olvidemos que durante su sexenio casi 500 perredistas fueron asesinados debido a la ilegitimidad de que era objeto, las protestas no cesaron y las medidas que tomó fueron las de un dictador.
Esto qué implica, que si efectivamente Peña Nieto llega a ser candidato presidencial en el 2012, no habrá concesión ni límites para que pueda lograr el objetivo, debido precisamente a que su mentor será un operador implacable que no se detendrá al momento de plantear estrategias y distribuir instrucciones que definitivamente, no serán la de colocar carteles y gallardetes.
En conclusión, ya tiene rato que se viene dando una recomposición geopolítica, donde el PAN ya anda casi con la reserva y el PRI ha cargado continuamente su tanque.
Las serias pifias y políticas clasistas de los gobiernos panistas han desencantado rápidamente al grueso de la gente, y parece que su sueño de estar en el poder, pronto terminará.
La valoración que debe realizarse es la conveniencia de regresarle al PRI la presidencia de la República y la gubernatura del estado con todo lo que esto implica, o de plano seguir apostando por los gobiernos sectarios y elitistas de Acción Nacional.
Sobre el PRD, con gente como Jesús Ortega, Naranjo, Jesús Zambrano y Ruth Zavaleta, entre otros, difícilmente puede aspirar a cosas serias.
Sin embargo, hay que esperar, pues hay una amplia y sólida base de ciudadanos que seguimos apostando por López Obrador, y una buena campaña conjuntada con el trabajo que viene realizando a nivel nacional, lo pueden colocar como serio contendiente.
A nivel estatal, la cosa está del asco; por un lado, Horlando rompió con Martín Mendoza y se alió a Pablo González Loyola. Ulises Gómez de la Rosa tronó con Gabriel Olvera, y se unió con Martín, mientras que Gabriel lo hizo con Horlando.
La bronca que se está dando es la de allegarse del mayor número de consejeros (quienes vilmente están siendo utilizados como bultos), para mantener el control del partido y de esta forma poder agenciarse de las candidaturas, bueno, de las plurinominales, que son las únicas capaces de ganar.
Pero se está dejando a la deriva el trabajo partidista por dedicarse de lleno al trabajo de grupos y de intereses personales.
Lo mínimo que podemos esperar de estos personajes, es que la elección de los (valientes) candidatos que abanderarán a este instituto político, cuenten con una probada trayectoria de trabajo, honradez, identificación con la gente y un buen proyecto, casi nada
No hay comentarios.:
Publicar un comentario