SE REANUDA LA LIGAMX LEÓN VS MAZATLÁN

martes, diciembre 16, 2008

DE OFICIO MIGRANTE

Con 32 años de edad y oriundo de Ciudad Valles, San Luis Potosí, el "Mayki" ha cruzado la frontera hacia Estados Unidos por lo menos una decena de veces, incluso, en su última incursión, logró llegar hasta Canadá donde estuvo a punto de casarse.
El "Mayki" es un tipo con muchas vivencias que le han dado sagacidad al momento de platicarlas; conoce a medias de muchos temas y en igual cantidad, trata de expresarlos aunque la mayoría de las veces, se queda corto.
Salió de su casa a los 15 años de edad y a los 16 ya estaba cruzando el Río Bravo con destino a San Antonio, Texas, lugar donde permaneció por cuatro años: "está cabrón loco, no conces a nadie, pinches mexicanos son los que te ponen el dedo, la envidia, la empiezas a pegar y crees que ya la hiciste pero ni madres, de volada te ponen el dedo y vas pa'trás".

El "Mayki" dice haber consumido todo tipo de drogas, desde inhalantes, hasta el crack, la cocaína la piedra y otras que ni siquiera recuerdo: "no me enorgullezco de eso, ves, no soy vicioso, estoy aquí chingandome unas cheves y no tengo necesidad de ir a buscar "cochinada" (como llama a la droga).

"Allá en el gabacho caí tres veces en la cárcel, está cabrón, es una tortura psicológica, no es como ves en las películas, donde puedes andar en el patio, jugar futbol, hacer pesas, no. Te dejan salir solamente por una o dos horas y eso en bloques, no todos juntos, lo que más duré fue como cuatro meses".
Dice haber cruzado por varios lados: "...ibamos cruzando por el desierto, la neta loco, ya no podía, ya un compa se había quedado, se le hacía la cabeza como pollo, de un lado para otro, me dijo el "coyote" que si yo no podía, que caminara 50 metros hacia el "free way" y ahí me tirara a esperar a la migra a que me recogiera y viniera por el paisa que se había quedado tendido.
Ya iba pero me regresé, ni madres, no vengo de tan lejos para quedarme tirado. Me regresé y como pude levante al compadre que estaba todo desmadrado, le dije, ¿puedes caminar? volteaba de un lado a otro y ya un poco alivianado me dijo que si.
El "coyote" y los demas ya se veían bien lejos, le dije al bato, ¿ves aquellos cabrones? vamos a correr y a rebasarlos, quién sabe de donde sacó fuerzas pero corrimos y que los rebasamos, ya después nos quedamos tirados hasta que nos alcanzaron los demás".
Según el "Mayki" esto ocurrió a medio día, cuando el sol estaba con todo: "el "coyote" nos dijo que aquí ibamos a esperarnos hasta que oscureciera, que ya de noche no pasa el "mosco" (helicóptero) ni la avioneta".
Una vez que hubo oscurecido y con serias huellas de la camida reflejadas en las plantas de sus pies, era momento de continuar la marcha que sería de otras 4 horas por lo menos, hasta llegar a un puente donde serían recogidos por una camioneta y llevados a una especie de casa de seguridad donde los mantendrían hasta que alguna persona respondiera por ellos y pagara el costo de la travesía que alcanzaba hasta los 3 mil dólares.
"El costo varia, hay quien te pasa desde 700 dólares y otros de a 5 mil dólares, depende cómo y por dónde te crucen, es que si es un chingo de dinero el que hay que soltar, de entrada, los Zetas te cobran 200 dólares solamente por dejarte pasar, si no hay moche, no pasas, los que te cobran más lana ya te cruzan sin pedo, ya hay convenio con la migra, incluso te suben para hacer el pancho pero te dejan más adelante".
"Allá la giro en la construcción, pero no es como aquí, todo allá es prefabricado, menos pedo, colocaba los detalles de los techos, ya no se pintaban ni se les hacia otra cosa, todo está hecho a la medida".
Interrumpe su narración al escuchar a "Los Tigres del Norte": "esas rolas me llegan..."
"Lo mexicanos somos más pendejos, bueno, lo que pasa es que encuentras un chingo de chinos, arabes e indues, pero ellos los ves en las tiendas, en los taxis, nunca en los trabajos de más chinga; los negros no trabajan en nada, viven de los impuestos que nosotros les damos, les dan una pensión de mil dólares al mes y con eso se la van llevando, también se dedican a robar y a vender droga.
Los chinos llegan al gabacho, rentan una casa entre 6,7,8, o los que sean, comienzan a trabajar y se compran una casa, se la queda uno de ellos y comienzan a juntar para otra y así se van haciendo de sus casas, ya después se traen a su familia y viven chingón, los mexicanos no nos ayudamos, al contrario, si ven que alguno progresa, luego luego tratan de chingarlo".
Su última estancia la hizo en Canadá de donde fue deportado: "allá comencé ganando 12 dólares la hora, el dólar canadiense vale menos que el gabacho, después, ya ganaba 16, subí a 18, 20 hasta llegar a 30 dólares la hora, 30 dólares, estaba a toda madre, tenía una novia canadiense (me muestra su foto) y nos ibamos a casar, vivía con ella, nada más que también era bien atascada, se metía de todo".
"Era un martes y ya habíamos quedado que ese día iba a ir por el vestido, para esto, ya le había dado un anillo de compromiso bien mamalón. Salí de chambear, llegué a la casa y quedamos que como a la una de la tarde regresaría (ella), pero pasaron las 2, las 3 y nada, las 4, las 5, uta madre, dónde andará esta cabrona, ya desesperado que mando traer "porquería", porque hasta eso, te la llevan a tu casa".
"Nada, me salí a comprar un doce y me las comienzo a chingar, de pronto, que escucho un desmadre afuera de la casa, entró ella corriendo y afuera esperaba un taxi al cual no le había pagado la dejada, le preguntó ¿qué pasó? fue en ese momento que me di cuenta que venía hasta la madre de drogada, le dije, ¡vete al cuarto!
Salí y le dije al taxista que cuál era el problema, que no hiciera pedo, dijo que no le había pagado la dejada, le dije que yo se la pagaría, ¿cuánto es? -20 dólares.
Ya no traía lana así que le dije que fueramos a un cajero, para acabarla de chingar no tenía tampoco, le dije que pasara el vienes y que le daría le doble, dijo que sí, agarró y se fue.
Trate de calmarme, me repetía, no vayas a hacer nada, no vayas a hacer nada, hasta le hable a mi compadre, le dije, compadre, vente para acá que Clair acaba de llegar bien drogada y no quiero hacer una pendejada".
La noche trascurría en presunta calma según lo que contaba el "Mayik"; pero a eso de las cinco de la mañana, se despertó y se dirigió al baño, al regresar su novia se encontraba arrinconada: "no sé qué me pasó, la agarré y le preguntaba que dónde madres andaba, qué se había metido, no me contuve y que le comienzo a dar unos chingadazos, pa, pa, pa, uno tras otro, en eso llegó la policía, me lleva al baño y todavía la vieja les decía que no le había hecho nada, pero la verdad es que si no llegan, no sé que hubiera pasado.
"Así estuve en la cárcel casi 4 meses, ahí estaba más cabrón porque nadie hablaba español, no me podía comunicar, ya cuando salí, me escoltaron al aeropuerto y me daban 500 dólares pero el gobierno de México no acepta eso, dizque porque México no es un país tan jodido como otros; todo se quedó allá, no sólo mis cosas, también mis ahorros, todo".
Actualmente, el "Mayki" está ya esperando el 12 de enero del año próximo, que es la fecha cuando nuevamente partirá a la frontera norte e intentará cruzarla por enésima ocasión: "aquí está cabrón, además, primero se compone allá la situación y después de mucho tiempo, medio se compone aquí, así que ya espero el año que entra para pegarle otra vez".

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