La Comisión de Emergencia de la Organización Mundial de la Salud ha decretado la Fase IV (de seis) en México, que no incluye todavía el cierra de fronteras aunque ya varios países están conminando a sus ciudadanos a evitar viajar a México de no ser esencialmente importante realizar dicho viaje.
Las personas infectadas por la influenza porcina ya han alcanzado la cifra de 1700 y las defunciones ya rebasaron las 159 en todo el país, siendo el Distrito Federal y el Estado de México los de mayor número.
La situación es más delicada de lo que parece; mientras el secretario de Salud federal anunció que se cuenta (se contaba) con un millón de dosis para abatir el virus, autoridades de Estados Unidos declararon que su bagaje antiviral es de 50 millones, cuando en el país vecino los casos detectados no alcanzan a las 100 personas.
Muchos centros de salud en el país ya han colocado cartulinas informando que las dosis se han agotado y mientras tanto la gente sigue llegando a dichos lugares sin ser atendidos por el desabasto de medicamentos y personal.
En el sector comercial, la pandemia ha ocasionado pérdidas millonarias, según datos de la Secretaría de Desarrollo Económico, las pérdidas alcanza ya los 300 millones de dólares en México solamente.
Un especialista en el tema señalaba que en estos días se esperaba un repunte en la economía nacional, al recibir los apoyos económicos las empresas automotrices Chrysler y General Motors de parte del gobierno estadunidense; sin embargo, y aunque el cierre de fronteras no se ha decretado oficialmente, las exportaciones se han visto frenadas y esto se registró en la bolsa de valores al perder más de 4 puntos porcentuales mientras que en Estados Unidos la caída no rebasó el 1%.
Y como en todo hay ganadores y perdedores, los medios de comunicación (principalmente los electrónicos) en general son los que han resultado más beneficiados por esta situación, pues mucha gente (afortunadamente) se informa sobre el avance de los acontecimientos y ya sea que permanezca en casa informándose vía radio y televisión, o salga a comprar el periódico.
INFORMACIÓN BASURA
Ayer escuchaba en un noticiero televisivo, que ya se empieza a especular acerca de la “verdadera causa” de esta situación, siendo la más recurrente (y absurda) donde se menciona que esto fue ocasionado por el gobierno calderonista y se cuestionan las medidas que se han tomado de parte de esta instancia de gobierno, mencionando que son excesivas.
Me parece que esto es enfermizo, como decía hoy por la mañana Leonerdo Curzio en el noticiero Enfoque 52 MX, citando a Aristóteles, “todos podemos ser diferentes; ser más altos unos que otros, tener más cabello unos que otros, pero todos poseemos sentido común”.
A simple vista pareciera que así es, pero hay quienes no lo ven de esta manera y se empeñan en sacar partido de la emergencia que estamos viviendo.
Sólo para ejemplificar la gravedad del asunto sin que esto se tome como una comparación, pues los contextos son totalmente diferentes:
La influenza española que tuvo lugar en el año de 1918, costó la vida a más de 40 millones de habitantes del mundo. Estando en plena Guerra Mundial (la primera), en Estados Unidos no se promovieron medidas de seguridad (prevención) por no ocasionar un desánimo en el ejército norteamericano y así poder alcanzar la victoria, lo cual ocasionó que el virus corriera indiscriminadamente y esto causó la muerte de casi 700 mil estadunidenses.
Se cuestiona el por qué únicamente aquí se registran decesos y no en otras partes del mundo, me parece muy simple de responder, pues al ser México el epicentro de la infección, tomó totalmente desprevenidas a las autoridades (que de por sí en su actuar cotidiano dejan mucho qué desear) y no pudieron evitar la expansión del virus.
La noticia que corrió rápidamente por todo el mundo, hizo que casi todos los países tomaran medidas preventivas sobre todo al tratarse de un virus desconocido para cualquiera de ellos, de tal suerte que cuando hubo los primero brotes de la influenza porcina, dichos países ya estaban preparados para su atención y evitar su propagación.
La infraestructura de salud en México ha sido rebasada y es por eso que los ciudadanos debemos de colaborar con lo que a nuestro alcance se encuentre y dejar los cuestionamientos para mejor ocasión, no digo que no se hagan, pero sí que primero se atienda la contingencia y después especulemos sobre el origen de la misma.
También, y sobre el tema, quiero mencionar que el Partido Verde Ecologista de México ha implementado un mecanismo de encuestas telefónicas grabadas enfocadas a la apremiante situación, tratando de sacar raja política de cara a las elecciones del 5 de julio.
Esto es deleznable pero no sorprendente; este partido se ha caracterizado por ser incongruente y de estar formado por un grupo de vividores, de tal manera que ojala y la gente lo considere y reaccione en consecuencia.
Las personas infectadas por la influenza porcina ya han alcanzado la cifra de 1700 y las defunciones ya rebasaron las 159 en todo el país, siendo el Distrito Federal y el Estado de México los de mayor número.
La situación es más delicada de lo que parece; mientras el secretario de Salud federal anunció que se cuenta (se contaba) con un millón de dosis para abatir el virus, autoridades de Estados Unidos declararon que su bagaje antiviral es de 50 millones, cuando en el país vecino los casos detectados no alcanzan a las 100 personas.
Muchos centros de salud en el país ya han colocado cartulinas informando que las dosis se han agotado y mientras tanto la gente sigue llegando a dichos lugares sin ser atendidos por el desabasto de medicamentos y personal.
En el sector comercial, la pandemia ha ocasionado pérdidas millonarias, según datos de la Secretaría de Desarrollo Económico, las pérdidas alcanza ya los 300 millones de dólares en México solamente.
Un especialista en el tema señalaba que en estos días se esperaba un repunte en la economía nacional, al recibir los apoyos económicos las empresas automotrices Chrysler y General Motors de parte del gobierno estadunidense; sin embargo, y aunque el cierre de fronteras no se ha decretado oficialmente, las exportaciones se han visto frenadas y esto se registró en la bolsa de valores al perder más de 4 puntos porcentuales mientras que en Estados Unidos la caída no rebasó el 1%.
Y como en todo hay ganadores y perdedores, los medios de comunicación (principalmente los electrónicos) en general son los que han resultado más beneficiados por esta situación, pues mucha gente (afortunadamente) se informa sobre el avance de los acontecimientos y ya sea que permanezca en casa informándose vía radio y televisión, o salga a comprar el periódico.
INFORMACIÓN BASURA
Ayer escuchaba en un noticiero televisivo, que ya se empieza a especular acerca de la “verdadera causa” de esta situación, siendo la más recurrente (y absurda) donde se menciona que esto fue ocasionado por el gobierno calderonista y se cuestionan las medidas que se han tomado de parte de esta instancia de gobierno, mencionando que son excesivas.
Me parece que esto es enfermizo, como decía hoy por la mañana Leonerdo Curzio en el noticiero Enfoque 52 MX, citando a Aristóteles, “todos podemos ser diferentes; ser más altos unos que otros, tener más cabello unos que otros, pero todos poseemos sentido común”.
A simple vista pareciera que así es, pero hay quienes no lo ven de esta manera y se empeñan en sacar partido de la emergencia que estamos viviendo.
Sólo para ejemplificar la gravedad del asunto sin que esto se tome como una comparación, pues los contextos son totalmente diferentes:
La influenza española que tuvo lugar en el año de 1918, costó la vida a más de 40 millones de habitantes del mundo. Estando en plena Guerra Mundial (la primera), en Estados Unidos no se promovieron medidas de seguridad (prevención) por no ocasionar un desánimo en el ejército norteamericano y así poder alcanzar la victoria, lo cual ocasionó que el virus corriera indiscriminadamente y esto causó la muerte de casi 700 mil estadunidenses.
Se cuestiona el por qué únicamente aquí se registran decesos y no en otras partes del mundo, me parece muy simple de responder, pues al ser México el epicentro de la infección, tomó totalmente desprevenidas a las autoridades (que de por sí en su actuar cotidiano dejan mucho qué desear) y no pudieron evitar la expansión del virus.
La noticia que corrió rápidamente por todo el mundo, hizo que casi todos los países tomaran medidas preventivas sobre todo al tratarse de un virus desconocido para cualquiera de ellos, de tal suerte que cuando hubo los primero brotes de la influenza porcina, dichos países ya estaban preparados para su atención y evitar su propagación.
La infraestructura de salud en México ha sido rebasada y es por eso que los ciudadanos debemos de colaborar con lo que a nuestro alcance se encuentre y dejar los cuestionamientos para mejor ocasión, no digo que no se hagan, pero sí que primero se atienda la contingencia y después especulemos sobre el origen de la misma.
También, y sobre el tema, quiero mencionar que el Partido Verde Ecologista de México ha implementado un mecanismo de encuestas telefónicas grabadas enfocadas a la apremiante situación, tratando de sacar raja política de cara a las elecciones del 5 de julio.
Esto es deleznable pero no sorprendente; este partido se ha caracterizado por ser incongruente y de estar formado por un grupo de vividores, de tal manera que ojala y la gente lo considere y reaccione en consecuencia.
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