SE REANUDA LA LIGAMX LEÓN VS MAZATLÁN

jueves, mayo 07, 2009

AQUÍ NOS TOCÓ VIVIR

México es un país que ha forjado su historia en base a las vejaciones de las que ha sido objeto. España, al conquistar el territorio que aún no estaba constituido como país, comenzó el largo peregrinar de sufrimiento del pueblo que hoy integramos más de cien millones de personas.
Más allá de haber saqueado un enorme porcentaje de nuestra riqueza natural, y haber destruido gran parte del bagaje cultural de nuestros antepasados, el país ibérico nos heredó un comportamiento torcido que se traduce en un sistemático freno al progreso de nuestra nación.
Dividido en clases, la que gobierna, se empeña en desentenderse de las demandas legítimas de sus gobernados y hacen propia la historia de los conquistadores, rigiendo su conducta saqueando y golpeando a los que menos tienen, talvez no con la barbarie con que lo hizo Pedro de Alvarado (aunque en algunos casos igual o peor), pero sí con otras que igualmente han ido destruyendo gradualmente la identidad y la vida del ciudadano mexicano.
Sin embargo, la conquista española no ha sido el único revés que hemos sufrido los mexicanos; también, hemos sido víctimas de la brutal política expansionista de los Estados Unidos de Norteamérica, los cuales, bajo el contexto que se quiera ver, nos arrebataron gran parte del territorio nacional ahora cercado por una enorme barda que impide el paso a quienes varias décadas atrás, eran propietarios del territorio ahora comunicado por freeways y campos de cultivo reverdecientes gracias al subsidio del gobierno que los adoptó.
Pero todo lo anterior se pudo haber subsanado de haber contado con líderes visionarios y verdaderos estadistas como lo fue el General Lázaro Cárdenas; sin embargo, la estirpe española estaba ya demasiado arraigada que ahora nos hemos constituido en una extensión de dicho país y aún peor, mejorado sus prácticas autodestructivas que hacen del México de hoy un país sumido en sus propias deficiencias no privativas del actual gobierno en el poder.
1988 fue un parteaguas de la política nacional; por fin el sentir de los mexicanos había madurado y entendido que la opción era cambiar de rumbo para lo cual, se requería un cambio en el timón de quien dirigía el país más que como un gobernante, como una cofradía al servicio de los intereses de grupo que mantuvo (y sigue manteniendo) al país sumido en el letargo.
Pero la resistencia al cambio era tan fuerte, y las estructuras institucionales tan débiles, que el fraude electoral se concretó con suma facilidad; sin embargo, el cambio estaba en camino y no había marcha atrás.

NADIE SABE PARA QUIEN TRABAJA

Después de contender en dos ocasiones más por la presidencia de la república, y a pesar de haber ocupado la regencia del Distrito Federal, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien fue artífice del cambio, se vio rebasado por un tipo ignorante y megalomano quien, como nunca, se valió de la mercadotecnia política para llegar al poder en 1994, aprovechando el desaliento de la ciudadanía respecto al régimen priista, y la inercia generada por el desastre natural de 1985 y aprovechado por Cuauhtémoc Cárdenas.
Esto no sólo destruyó las intenciones políticas del ingeniero, sino que dio pie a que el partido precedente del sinarquismo (PAN), se encumbrara en el poder y lograra una cierta proyección que por su torpeza y por no representar cambio alguno, por el contrario, la gente cree (justificadamente) que está peor que antes, ha ido perdiendo espacios que le harán pronto perder la escasa credibilidad de la que aún gozan.
El año 2000 y con Andrés Manuel López Obrador como candidato presidencial, le dio a la gente una nueva oportunidad de esperanzar un verdadero cambio, no sucedió. La maquinaria oficial, contando en este caso con la anuencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI), volvió a operar un burdo fraude como el acontecido 12 años atrás.
Pero a diferencia de aquel momento, López Obrador no claudicó y entendió a la perfección lo que tenía que hacer: seguir en la palestra y construir una estructura paralela al partido que en su momento lo proyectó y que ahora (el PRD) ha sido rebasado.

EL LEGADO

Todo lo anterior es en cuanto a lo político, pero los golpes que el pueblo mexicano ha sufrido no se limitan a este rubro, aunque sí a las políticas que los pertenecientes a esta clase han implementado.
El poder adquisitivo de la gente se ha visto disminuido sistemática y brutalmente; la clase política se ha encargado de continuar con esta línea y no muestran interés en revertir tal situación.
La migración es un ejemplo claro de lo que México, como país, representa: no hay oportunidades de empleo y quien tiene la fortuna de contar con uno, la remuneración es tan miserable que opta por tomar decisiones drásticas y buscar oportunidades aun y con los riesgos que esto representa.
El semanario Proceso hace referencia de una persona que vivió gran parte de su vida en Estados Unidos y que regresó para casarse, y que murió a su llegada a causa de la influenza y que en su lecho de muerte mencionó: “pinche país, nada más vine a morirme. Me arrepiento de haberme quedado”. (Proceso 1696/3 de mayo de 2009 p. 23)
Estudiar en este país (México), no es cuestión de derechos como pomposamente lo cita nuestra Carta Magna en su Artículo 3°, es cuestión de elite, de contar con recursos o ‘palancas’ para ingresar ya no sólo a la universidad, sino incluso, al kinder, la primaria; hemos visto como se generan interminables filas para alcanzar un lugar que por ley nos debería de corresponder a todos, pero en la práctica, eso no sucede.
Qué decir de la salud, y más ahora, que se pavonea el gobierno en todos sus niveles, anunciando el Seguro Popular, pero no nos dice cómo es que atenderán a más gente con la misma infraestructura, es decir, acreditan a más gente para que tenga acceso a este servicio pero no se construyen más hospitales para su atención, una mascarada mediática que no aporta nada.
Vayamos a la seguridad pública; cuántos casos de homicidio han quedado sin resolver tanto en el gobierno federal como en el del estado, infinidad; sin embargo, en el caso de Querétaro, se inunda lo mismo el espectro radial, que las planas de los periódicos locales y las pantallas de televisión anunciando que Querétaro va en grande, a qué se refiere dicho anuncio, si los resultados en esta materia son menos que pobres.
No faltará quien me diga que si no me gusta este país, qué hago aquí, que mejor me vaya a donde la calidad de vida es mejor y me den lo que creo merecer.
Adelantándome a dicha posición, debo decir que este es mi país, mi estado, aquí están mis raíces, mi gente, y no porque señale las deficiencias que observo, tengo que dejarlo, al contrario, debo (debemos todos) seguir señalando, inconformando, de lo contrario, no haría valer mi calidad de ciudadano, como erróneamente muchos creen, que solamente se es ciudadano cuando se ejerce el voto.

CRISTINA PACHECO

Pocos programas en radio y televisión cuentan con un nombre tan acorde a su contenido como el que conduce (muy acertadamente) Cristina Pacheco. Aquí nos tocó vivir, es un programa tan exquisito como crudo que se transmite por Canal 11 y que desnuda en cada emisión la realidad que se vive en México, esa que no vemos (ni creo que vayamos a ver) con López Dóriga ni con Javier Alatorre, pero que existe y que Cristina Pacheco se encarga de mostrarnos tal cual es.

Aprovecho para enviarle un fraternal saludo a Ezequiel Martínez Ángeles, esperando su pronta recuperación y su regreso a la conducción del programa radiofónico A Micrófono Abierto que se transmite por Radio UAQ por el 89.5 de FM, de 9:00 a 10:00 am.

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