
Huguito y las televisoras en su lugar; 3-0
Agencias
Jueves 12 de julio/2007
Es como titula Noticias el resultado de ayer entre Argentina y México con el cual coincido.
Los palerines televisores y trasladados a la radio, todo el tiempo estuvieron aguzando a la gente para que apoyara a la decepción mexicana pues el partido contra los che´s era “factible de ganarse”.
Muchas de las personas –como era de esperarse-, creyeron en dichas aseveraciones y con toda esperanza se plantaron ante el televisor para ver como los pamperos hacían pomada a la selección “de todos” mientras tanto los aturdidos –por el baile- comentaristas, no atinaban que decir una vez que parecían los portadores de la camiseta verde amateurs contra profesionales; fue entonces que los comentaporristas comenzaron a hacer una apología de la selección en su travesía por la Copa América seguramente con la intención de que a la gente se le quedara la impresión de que la “misión 11 guerreros” había logrado su objetivo y las Barbie´s seleccionadas, habían hecho un gran esfuerzo.
Ya valiéndoles madre, los voceros de la selección tras los micrófonos de las dos televisoras nacionales, trataron de menguar el negativo impacto por medio de cometarios que ni con mucho correspondían a lo que sucedía en el partido.
Consumada una nueva humillación, no tardaron en salir las frases que por su tiempo y número de veces utilizadas, deberían catalogarse como celebres; “perdimos, pero por momentos se jugó bien”, “hay que aplaudir a los seleccionados por que se la rifaron”, “la gente debe estar orgullosa de esta selección”, “le jugaron de tú a tú a uno de los mejores equipos del mundo”, “hay que darle tiempo a Hugo, va por el camino correcto”, y otras más que asco daba seguir escuchando.
Alfio Basile tiene igual o menos tiempo que Hugo en el cargo y el accionar de su selección es muy diferente a la mexicana, hay sistema, se comenta esta nota porque ya no se debe permitir que tipos habladores y chillones como Hugo Sánchez, pretendan seguir engañando a la gente con el apoyo de las televisoras que por oficio tienen que defender y ensalzar a la selección por mero negocio.
Por cierto, sobre los anunciantes, por lo regular veo los partidos por Tv Azteca porque los televisos me em…peinan, pero en esta ocasión por culpa de los pinches e interminables anuncios que aparecían en la parte inferior de la pantalla, tuve que ver la mayor parte del juego en Telenvicia, tuve que soportar las pendejadas del perro Bermudez por no soportar la cara de dos pendejos panistas que con nuestros recursos aparecían (para cajetearla, como siempre) cada que la bola estaba en esa zona de la pantalla.
Recordemos que la selección no representa a nadie más que a los jugadores que a ella pertenecen, jugadores que ganan carretadas de dinero para ellos, o qué, ¿lo reparten entre la gente? Ahora resulta que Argentina contra México ya es un clásico, es increíble lo que las televisoras hacen y dicen con tal de allegarse del mayor público posible para a su vez, allegarse también de un mayor número de anunciantes.
Por eso, sólo voy a ver a los “Brujos” de San Panchito.
Los palerines televisores y trasladados a la radio, todo el tiempo estuvieron aguzando a la gente para que apoyara a la decepción mexicana pues el partido contra los che´s era “factible de ganarse”.
Muchas de las personas –como era de esperarse-, creyeron en dichas aseveraciones y con toda esperanza se plantaron ante el televisor para ver como los pamperos hacían pomada a la selección “de todos” mientras tanto los aturdidos –por el baile- comentaristas, no atinaban que decir una vez que parecían los portadores de la camiseta verde amateurs contra profesionales; fue entonces que los comentaporristas comenzaron a hacer una apología de la selección en su travesía por la Copa América seguramente con la intención de que a la gente se le quedara la impresión de que la “misión 11 guerreros” había logrado su objetivo y las Barbie´s seleccionadas, habían hecho un gran esfuerzo.
Ya valiéndoles madre, los voceros de la selección tras los micrófonos de las dos televisoras nacionales, trataron de menguar el negativo impacto por medio de cometarios que ni con mucho correspondían a lo que sucedía en el partido.
Consumada una nueva humillación, no tardaron en salir las frases que por su tiempo y número de veces utilizadas, deberían catalogarse como celebres; “perdimos, pero por momentos se jugó bien”, “hay que aplaudir a los seleccionados por que se la rifaron”, “la gente debe estar orgullosa de esta selección”, “le jugaron de tú a tú a uno de los mejores equipos del mundo”, “hay que darle tiempo a Hugo, va por el camino correcto”, y otras más que asco daba seguir escuchando.
Alfio Basile tiene igual o menos tiempo que Hugo en el cargo y el accionar de su selección es muy diferente a la mexicana, hay sistema, se comenta esta nota porque ya no se debe permitir que tipos habladores y chillones como Hugo Sánchez, pretendan seguir engañando a la gente con el apoyo de las televisoras que por oficio tienen que defender y ensalzar a la selección por mero negocio.
Por cierto, sobre los anunciantes, por lo regular veo los partidos por Tv Azteca porque los televisos me em…peinan, pero en esta ocasión por culpa de los pinches e interminables anuncios que aparecían en la parte inferior de la pantalla, tuve que ver la mayor parte del juego en Telenvicia, tuve que soportar las pendejadas del perro Bermudez por no soportar la cara de dos pendejos panistas que con nuestros recursos aparecían (para cajetearla, como siempre) cada que la bola estaba en esa zona de la pantalla.
Recordemos que la selección no representa a nadie más que a los jugadores que a ella pertenecen, jugadores que ganan carretadas de dinero para ellos, o qué, ¿lo reparten entre la gente? Ahora resulta que Argentina contra México ya es un clásico, es increíble lo que las televisoras hacen y dicen con tal de allegarse del mayor público posible para a su vez, allegarse también de un mayor número de anunciantes.
Por eso, sólo voy a ver a los “Brujos” de San Panchito.
1 comentario:
Tomado de Milenio
Somos lo que somos
Román Revueltas Retes
revueltas@att.net.mx
A ver, a ver, a ver... ¿Se supone que realmente hubiéramos debido ganarle a la selección de Argentina? Digo ¿quién lo decretó, lo ordenó y lo determinó? Nos hubiera gustado, eso sí. Pero, hasta ahí. No hay, de veras, ninguna razón de ninguna especie como para vaticinar que México podía alzarse con una victoria. Porque, señoras y señores, hombre por hombre, la superioridad de los futbolistas argentinos es aplastante. Vamos, me atrevería yo a decir que forman la mejor selección de futbol de todo el mundo, por técnica, por talento y por espíritu.
Con todo respeto, ¿dónde está nuestro Messi? Nery Castillo es un jugadorazo, es cierto. Pero el otro es un genio. Hay una diferencia. En cuanto a Torrado, que maneja muy bien las cosas en el centro de la cancha y zonas aledañas ¿es comparable a Riquelme? ¿Qué me dicen de Mascherano, considerado por algunos uno de los mejores mediocampistas del planeta? El jugador del Liverpool prácticamente le quitó a Gago, del Real Madrid, la titularidad en el conjunto del Coco. ¿Y, a Verón, quién le puede plantar cara en el equipo mexicano? En la retaguardia están Ayala, Zanetti y Heinze. Si Diego Milito se fatiga, pues ponen a... Tévez. En cuanto al otro Milito, de nombre Gabriel, el Barça acaba de desembolsar 20 millones de euros por él. En el banquillo, mientras tanto, languidecen tipos como Aimar y otros peleones de tal jerarquía que podrías armar un señor equipazo con ellos. Hernán Crespo -del Inter de Milán ni más ni menos- no ha jugado por lesión. Y, todos, de Cambiasso a Palacio, estuvieron llamándole a Alfio Basile -desde Europa, desde el barrio de La Boca o desde donde estuvieren- para tener el privilegio y el honor de jugar con su selección.
Ésa es Argentina. Pedazo de equipo. Pretender ganarle es un sueño, una fantasía. No hubiera sido un suceso lógico ni corriente. Hubiera sido un milagro. Y de milagros no andamos muy sobrados precisamente, aunque nuestra raza quiera vivir de ellos y se aferre con terca inocencia a las esperanzas más descabelladas.
Ahora bien, una cosa es perder porque el rival es en verdad inalcanzable y otra muy diferente es no haber hecho bien las cosas. Es ahí donde la derrota sabe mal. Naturalmente, todos somos seleccionadores natos y haríamos mejores alineaciones que Hugo. Pero, a pesar de que desde la comodidad del sofá es muy fácil tomar decisiones, la salida de Torrado fue muy extraña. No creo tampoco que El Venado sea la mejor pieza para enfrentar a los sudamericanos. Y, con perdón, se quedó en el banquillo un chavo llamado Memo Ochoa que había hecho los méritos suficientes como para olvidarse de las “jerarquías”.
No debemos de confundirnos. Argentina es mejor. Y, sobre todo, no es ningún pecado ser... lo que somos. Un muy buen equipo. Y nada más.
Publicar un comentario