
Comunicado de prensa
México, D.F., 3 de diciembre de 2008
FESTEJAN REFORMA ENERGETICA MIENTRAS
EN PEMEX EJERCEN TERRORISMO LABORAL
Mientras la propaganda oficial y los partidos políticos se empeñan en celebrar y publicitar por todos los medios que concretaron "los acuerdos que el país necesita" y con ello lograron aprobar la "Reforma Energética", que supuestamente dará mayor viabilidad a Petróleos Mexicanos (Pemex), las autoridades de esta empresa refuerzan su política represiva contra los trabajadores, técnicos y profesionistas petroleros que buscan sindicalizarse para defender sus derechos llegando incluso a correrlos de manera violenta como sucedió el pasado 14 de noviembre con 39 de ellos. Estamos viviendo la reforma a Pemex en un ambiente de terrorismo laboral interno.
Muchas explicaciones tendrá que dar el director general de Pemex, Jesús Reyes Heroles, cuando este jueves 4 de diciembre se reúna con legisladores de la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados, luego de la persecución feroz y obsesiva que su administración ha desatado contra los miembros de la Unión Nacional de Técnicos Profesionistas Petroleros (UNTyPP), por su decisión de ejercer el derecho constitucional de organizarse sindicalmente.
El 14 de noviembre anterior, con lujo de violencia, dirigentes y afiliados de la UNTyPP fuimos desalojados de nuestros centros de trabajo (refinerías, terminales de distribución y reparto, complejos petroquímicos, oficinas centrales, e instalaciones de Pemex Exploración y Producción), por integrantes de un grupo paramilitar que opera en todos los centros de la empresa, a quienes se denomina de modo coloquial como "especiales", el cual está dirigido por militares en retiro.
La razón de tal atropello es que el pasado 18 de marzo, los técnicos y profesionistas de Pemex nos constituimos en una organización sindical —UNTyPP— para la defensa de nuestros derechos laborales y de nuestra industria. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social admitió la solicitud de registro a trámite y le asignó el número de expediente 10/12935. En diversas ocasiones se nos han hecho requerimientos y que hemos cumplido cabalmente, por lo que estamos a la espera del registro correspondiente.
En un encuentro realizado el pasado 21 de agosto entre el secretario General de la Unión, Ing. Didier Marquina Cárdenas, con el subdirector Corporativo de Recursos Humanos, Lic. Marco Antonio Murillo Soberanis, éste acusó a los integrantes de la UNTyPP de ser desleales a Petróleos Mexicanos y de buscar dañar a nuestra empresa. Descalificó nuestro derecho de asociación, mismo que se consagra en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como en el Artículo 2 del Convenio 87 de la OIT, sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación, que fue firmado por nuestro país y, por lo tanto, es de observancia obligatoria para el Gobierno Mexicano.
Murillo presionó al Secretario General para que retirásemos la solicitud de registro que con fecha 29 de abril tramitamos ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y para que, a la brevedad y de manera verbal, hiciéramos de su conocimiento tal desistimiento. Esta petición fue acompañada de una amenaza directa: "piense en su futuro y en el de sus hijos", comentó el funcionario de Pemex. Las amenazas ya se cumplieron con el despido y la violencia ejercida contra los miembros de la Unión.
No conforme con desalojar violentamente a los técnicos y profesionistas petroleros de sus centros de trabajo, la Dirección de Pemex ha llegado al extremo de presionar a los mismos que agredió para que renuncien a la UNTyPP. Incluso, el 20 de noviembre, mediante emisarios, se citó discretamente a varios de los desalojados de las oficinas centrales a presentarse en las oficinas de Murillo Soberanis para ver lo relativo a su reinstalación. Al menos cinco compañeros permanecieron hasta la noche en espera de que se les reintegrara a su trabajo, sin embargo, se les comunicó que para reincorporarlos a su trabajo era indispensable que renunciaran a la UNTyPP, mediante un escrito que deberían presentar con acuse de recibo de la UNTyPP y de la Secretaría del Trabajo federal.
El objetivo de esta maniobra es que los integrantes de la UNTyPP renuncien, sobre todo el Comité Ejecutivo Nacional, para que el sindicato se disuelva, como sucedió en 2004 con la Organización Nacional de Trabajadores de Confianza de la Industria Petrolera (ONTCIP), la cual lograron disolver unos días antes de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitiera la resolución de otorgarle el registro.
La actitud de Murillo Soberanis, además de atentar en contra del derecho de asociación y sindicación establecido en la Constitución Política Mexicana, la Ley Federal del Trabajo y los Convenios 87, 98 y 135 de la Organización Internacional del Trabajo, infringe el artículo. 8 de la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Funcionarios Públicos y contraviene la Convención Contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, ratificada por México en 1986.
Sin justificación alguna y sin entregarnos el "aviso escrito de la fecha y causa o causas de la rescisión", como lo establece el Art. 47 de la Ley Federal del Trabajo (LFT), Murillo Soberanis ordenó que nos desalojaran de nuestros centros de trabajo con grupos de choque, y ahora, presiona a los integrantes de la UNTyPP para que renuncien a su derecho a formar un sindicato, sabedor de que muchos compañeros se encuentran angustiados por quedarse sin ingresos que les permitan proporcionarles a sus familias los satisfactores elementales necesarios.
No es la primera vez que esto ocurre, en cada ocasión que los técnicos y profesionistas hemos formado un sindicato, la dirección de PEMEX despide al Comité Ejecutivo y a los principales activistas. Sucedió en 1975 cuando formamos la Asociación Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (ANTyPP), en 2004 con la Unión Nacional de Trabajadores de Confianza de la Industria Petrolera (UNTCIP) y cuando la Organización Nacional de Trabajadores de Confianza de la Industria Petrolera (ONTCIP) había ganado ya su registro en la Suprema Corte.
Es indignante que los directivos de nuestra empresa despidan a técnicos y sus representantes, para que dejemos de ejercer un derecho humano y constitucional, sobre todo ahora que se habla de la falta de personal calificado en Pemex, pretexto que ha servido para subcontratar a empresas particulares, con el consiguiente desembolso de grandes sumas de dinero. Esta acción represiva que deja fuera a ingenieros y profesionistas con experiencia y antigüedad y continúa con la tendencia de desmantelamiento de la empresa en beneficio de multinacionales como Halliburton y Schlumberger.
El terrorismo laboral de las autoridades de Pemex continúa. Los días 27 y 28 de noviembre Pemex trató de obligar a los técnicos y profesionistas afiliados a la UNTyPP activos a que renunciarán a ésta chantajeándolos con que si no lo hacían quedarían fuera de la empresa. Estas acciones se han mantenido hasta la fecha, puesto que hemos cumplido con todos los requerimientos para lograr nuestro registro y no existe razón legal para que nos los nieguen y sólo les queda la coacción para intentar desmantelar el sindicato.
Quienes conformamos la UNTyPP queremos trabajar para lograr un Pemex eficiente, eficaz y sustentable en un marco de respeto a nuestros derechos laborales y humanos. Nos hemos conducido con probidad y honradez, hemos cumplido cabalmente con nuestras responsabilidades durante toda nuestra vida laboral y siempre hemos impulsado y puesto todo nuestro empeño para que nuestra empresa sea eficiente.
Demandamos se detengan inmediatamente la persecución a los miembros de nuestra unión y la represión paramilitar, la reinstalación incondicional y a la brevedad de todos los técnicos y profesionistas despedidos; el respeto irrestricto a nuestro derecho de sindicalización y el reconocimiento sin dilación de nuestra organización.
Exigimos de las autoridades de Pemex el cese del clima de terrorismo laboral que han impuesto sobre quienes pretendemos sindicalizarnos de manera auténtica y democrática y se conduzcan con la verdad ante los legisladores. Responsabilizamos a Jesús Reyes Heroles de las arbitrariedades que hemos sufrido y de los nuevos ataques que pretendan perpetrar para desarticular a nuestra organización sindical.
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