SE REANUDA LA LIGAMX LEÓN VS MAZATLÁN

miércoles, enero 07, 2009

DE CILAS PRENSA








INSUFICIENTE Y COSMETICO EL PROGRAMA ANUNCIADO
POR CALDERON; INDISPENSABLE NUEVA POLÍTICA ECONOMICA



*Se mantienen los beneficios para los más poderosos, a costa de las y los trabajadores mexicanos


*Habrá mayor pérdida de empleos y los que se mantengan seguirán siendo precarios y sin seguridad social

*Seguiremos viendo nuevos pactos, igual de inútiles


El Acuerdo Nacional en Favor de la Economía Familiar y el Empleo presentado este miércoles por Felipe Calderón es un catálogo de medidas cosméticas e insuficientes para enfrentar la crisis, y en particular la caída del nivel de vida de los mexicanos, cuyo origen principal no está en la actual crisis mundial, como se pretende hacer creer, sino en la política económica del gobierno federal que beneficia a los grandes empresarios a costa de los trabajadores mexicanos cuyos salarios, prestaciones y acceso a la seguridad social se han reducido de manera dramática en los últimos años.

El desplome del poder adquisitivo de los trabajadores, el incremento del desempleo y la miseria en que el poder económico ha sumido a millones de mexicanos no se resuelve con pequeñas inversiones para promover el empleo temporal (precario y sin seguridad social), ni promoviendo el cambio de electrodomésticos en las casas, lo que realmente urge es reactivar la estructura económica nacional para mantener el empleo, generar nuevos puestos de trabajo y que todos sean remunerados de manera digna.

De acuerdo con estimaciones de especialistas, la economía mexicana será la peor de toda América Latina en el presente año, con un crecimiento máximo de 0.5 por ciento, lo cual desatará una tasa de desempleo cercana al 6.0 por ciento, es decir, menos de 15 millones de mexicanos (de unos 42 millones en edad laboral), tendrán un empleo formal, mientras que la informalidad podría ascender por arriba de los 20 millones. Esto sin contar la pérdida de empleos que el propio gobierno federal reconoce. La ampliación del programa temporal de empleo apenas beneficiará por un tiempo a unas 250 mil personas frente a los cientos de miles que no tendrán una ocupación digna.

El acuerdo anunciado por el presidente significa una promesa manipuladora e ineficiente que, como en el pasado, con los programas de combate a la pobreza no soluciona nada. Mientras que con una mano el gobierno federal da migajas a los más pobres, con la otra se las quita con una política económica que es una fábrica de pobres, promotora del desempleo y la inflación, o sea, generadora de miseria. En síntesis, cambiar el modelo económico.

México no necesita de programas cosméticos con los que el gobierno aparenta apoyar a la gente, lo que requiere es un cambio real, un giro en la política económica que le permita recuperar los niveles de empleo decente, bien remunerado y con seguridad social.

Se habla en el referido pacto de ampliar la cobertura del Seguro Social, lo cual podría aparecer como benéfico, sin duda, pero es igualmente insuficiente porque no recupera el concepto solidario de la seguridad social y la convierte en una especie de dádiva gubernamental y no, como es su verdadera vocación, un servicio de apoyo permanente al servicio de las y los trabajadores.

Por otro lado, el gobierno federal pretende apoyar a las y los trabajadores poniendo a su disposición los ahorros de éstos mismos. Si de por sí en las últimas semanas los fondos de retiro sufrieron mermas onerosas porque fueron jugadas irresponsablemente en el mercado financiero, ahora se pretende darles financiamiento con sus propios recursos de retiro. ¿Qué pasará después con las personas que se vean obligadas a retirar sus fondos en este momento? La administración calderonista sólo está postergando el estallamiento del problema y se niega a revertir la privatización de los fondos, como ya se hizo en Argentina, ante la evidencia de la inoperancia de los fondos privados.

Se anuncia el congelamiento de los precios de las gasolinas y una reducción del 10 por ciento en el gas, cuando el costo de estos insumos es ya altísimo e incluso sobrepasa en precio al de algunos de los socios comerciales de México, y cuando ya se consolidó el impacto inflacionario de los irresponsables aumentos del año pasado.

Tampoco son reales ni solucionan nada los créditos a la vivienda, puesto que si bien ahora algunas personas podrán adquirir una, no existen garantías de que en el futuro las puedan pagar, dado el nivel de desempleo y la precariedad de los que existen. Ese fenómeno ha sido ya comprobado en el pasado, en el que millones de mexicanos perdieron sus casas por la imposibilidad de pagar los créditos y los intereses de éstos.

Contradictorio y tardío resulta que ahora se quiera privilegiar a las empresas nacionales en las compras gubernamentales con la marca “Hecho en México”, política que se abandonó con el Tratado de Libre Comercio que tanto defiende Calderón.

En resumen, afirmamos que el acuerdo anunciado este miércoles es un paliativo menor e insuficiente que se agotará en un plazo muy corto, dado que no se revierte la política económica estructural. No se recupera la rectoría del Estado en la materia, por tanto no hay fomento a la industrialización del país, ni se detiene la apertura indiscriminada del mercado, ni se protegen las áreas estratégicas que pudieran detonar el crecimiento económico.

Se mantiene intacto el dogma neoliberal con subsidios a las empresas, a los más poderosos, sin tomar en cuenta a la gente, sin ampliar el ingreso de la gente que también es un detonar del mercado interno y del crecimiento de la industria y la productividad. Se sigue ocultando, tras una máscara asistencialista, el verdadero carácter de los problemas.

Mientras el rumbo económico del país siga por el mismo camino, México seguirá siendo vulnerable a los problemas financieros mundiales; se seguirá perdiendo el poder adquisitivo de las y los trabajadores, se perderán más empleos y se incrementará la pobreza de los mexicanos. A lo largo del presente año presenciaremos nuevos pactos para enfrentar la crisis, pactos que, como el que se firmó hoy, no sirven más que para limpiarle la cara al gobierno proempresarial de Felipe Calderón.

No hay comentarios.: