Divertidísimos como penosos, resultaron los minutos en que Martín estuvo a cuadro; me imagino que fue a defenderse y resultó más vapuleado. El conductor del noticiero se dio vuelo con el borrachales y lo hizo caer en varias contradicciones.
Más allá de lo patético que resulta ser Mendoza Villa, lo que este tipo de personajes (como anteriormente lo fue Jesús Coca) dejan ver, es parte de la explicación de por qué el PRD en Querétaro no deja de ser un partido satélite, sin la capacidad de decidir nada y sin crecimiento electoral, a pesar de que existe un sector importante de la sociedad que se encuentra ávida de asisrse de una verdadera opción de izquierda, lo que, desde luego, no ha encontrado en este instituto político.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario