SE REANUDA LA LIGAMX LEÓN VS MAZATLÁN

jueves, marzo 18, 2010

OPORTUNISMO... A FLOR DE PIEL

Me parece de lo más grotesco que personajes como Adolfo Ortega Osorio, titular de la Comisión Estatal de Derechos Huimanos; Braulio Guerra Urbiola, presidente estatal del Revolucionario Institucional, y, el mismo José Calzada Rovirosa, gobernador del estado de Querétaro, se aprovechen de lo mediático que está resultando el caso de las indígenas injustamente encarceladas: Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio, para subirse en este barco que, a todas luces, no les corresponde.
En principio, quiero recordarles a estos señores, que este caso no tiene un mes, son más de tres años los que llevan presas las mujeres arriba señaladas, y durante todo ese tiempo, no recuerdo que niguna de las tres personas cuestionadas haya hecho pronunciamiento alguno al respecto de la inocencia ni mucho menos exigiendo la liberación de las enjuiciadas.
Adolfo Ortega no tiene una pizca de vergüenza; cuando debió de hacerse presente, jamás lo hizo, es oficialista como el que más y se pronuncia ya que el caso se encuentra  en un plano diferente  y las dos mujeres vecinas del municipio de Amealco, sean muy probablemente excarceladas, pero no gracias a él ni a Braulio como tampoco a las "gestiones" realizadas por el gobernador, sino a la presión nacional e internacional que el caso ha merecido.
Por supuesto que no faltan los "aplaudidores" mecánicos que aprovechan cualquier gesto sobre todo de Calzada Rovirosa, para soltar una andanada de caravanas y aplausos a rabiar que afortunadamente, no alcanzan más a que a un pequeño círculo y siempre al mismo.
Por otro lado, a quien hay que reconocer y que ni por error aparece mencionado en medio local alguno, es al Centro de Derechos Humanos 'Miguel Agustín Pro Juárez', organismo que es el que ha estado desde un principio apoyando los casos de Jacinta y los de Alberta y Teresa, incluso, es quien interpuso el recurso de amparo contra la sentencia impuesta a las dos inculpadas que aún permanecen presas.
Esta es una fachada mediática -entre otras cosas- que no nos permite avanzar como estado, a un nivel más alto en cuanto a la democracia se refiere, y lo más delicado, es que le dan pie a que funcionarios como los aquí señalados se crean (si, se crean porque la gente no lo cree así) realmente salvadores y se erigan como defensores de las casusas más sentidas de la población, cuando lo único que hacen es proyectarse como unos verdaderos profesionales del oportunismo, ni modo, alguien tiene que decir lo que realmente pasa en nuestro espectro político.

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