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lunes, junio 28, 2010

DEL SÍ SE PUDO AL YA VALIÓ MADRES

Cientos de miles de mexicanos se dejaron llevar por el chauvinismo promovido por las principales televisoras del país, aun cuando los argumentos empleados por sus comentaristas y “especialistas” en la materia de futbol, no encontraban razonamientos válidos que permitieran predecir que la selección mexicana pudiera brincar la difícil aduana albiceleste.
Esto se combina con la serie de comerciales promovidos por las mismas cadenas televisivas en voz del técnico Javier Aguirre, quien mencionaba que era tiempo de pasar del “sí se puede, al ya se pudo”; los aficionados, e incluso, los que no lo son, se mimetizaron con este discurso y pensaron ingenuamente que el pase al quito juego era sólo cuestión de actitud y fe, olvidándose de lo importante que es tanto la capacidad de jugadores como del entrenador, dejando este último mucho que desear al colocar en la oncena titular al Bofo Autista.
En un país tan devastado como el nuestro, política, económica y socialmente, es de esperarse que este tipo de eventos sea aprovechado para crear una identidad colectiva entre la gente, que al no encontrar respuestas satisfactorias a sus múltiples problemas, recarga sus esperanzas en un pequeño grupo de jugadores aburguesados para generar una ficticia creencia de que México es más que narcotráfico, desempleo y corrupción.
Lamentablemente, muchos mexicanos siguen conservando la errónea idea, que la consecución de objetivos es cuestión de suerte, de fe, o de poner el corazón por delante, cuando todo objetivo requiere de una planeación y riguroso cumplimiento en cada una de sus etapas, además de una mentalidad ganadora, mentalidad que han mostrado por ejemplo los jugadores alemanes e incluso los gabachos, aun perdiendo contra Ghana.
En el caso de la decepción mexicana, jamás existió algo parecido; después de la etapa de Ricardo Lavolpe, se fueron dando tumbos al contratar primero a Hego Sánchez; posteriormente, se puso al frente del selectivo a Jesús Ramírez para luego traer a Sven Göran Ericksson y terminar con el Vasca Aguirre.
A pesar de todo, no puedo negar que me emocionó el encuentro entre mexicanos y argentinos, pues siempre existe la posibilidad de que se combine el error con el acierto y las cosas se inclinen a favor del más débil, no sucedió en esta ocasión, y sin ser un vende patrias como llamó Diego Armando Malaonda a Lavolpe por mencionar que le gustaría que ganara México, el pensar racionalmente, me llevó a ganar una importante apuesta, y eso que le di el empate en tiempo regular a mi cretino retador.
Ni modo, tal vez en Brasil 2014, o tal vez en 2018, o en…

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