Pocas, muy pocas personas podrán regocijarse ante el panorama desolador que se percibe para México en este año 2013; no solamente en el ámbito de la economía; que ya es mucho decir, también, en el político, en el social y, principalmente, en lo referente a la seguridad, aspecto que más preocupa a la población y el que más ha venido creciendo sin control aparente, al grado que se ha llegado a situar a México, como un Estado fallido.
Alguien con sentido "positivo" podrá decirme que la mía, es una visión "apocalíptica", y categóricamente les digo que no es así. En principio, hay una confusión histórica en cuanto al término, pues la corriente positivista, dicta que la realidad (lo que está ocurriendo) es lo único que debe ser considerado para establecer diagnósticos y posterior a ello, posibles escenarios, y siendo así, quien se dice positivo, basa sus proyecciones más en subjetividades como el deseo, en supuestos; en lugar de considerar variables reales como el alto costo de las cosas y los bajos salarios, por ejemplo.
En el plano económico, la situación para nuestro país es alarmante. Durante el sexenio de quien se dijo sería el "Presidente del Empleo" (Felipe Calderón), no solamente se dejaron de crear, incluso, se perdieron empleos, y si a esto se le suma el aumento exponencial de la población que se incrusta año con año al sector productivo, nos conduce, por sí mismo a una combinación explosiva en el sector social.
Pero no es todo. Para este año se estableció que el aumento al salario mínimo en promedio fuera de 3.9%, es decir, menos de 3 pesos al día, y si a esto le agregamos la despiadada reforma que los representantes del PRI, PAN, PVEM y Panal aprobaron a la Ley Federal del Trabajo, tasajeando los derechos del trabajador y protegiendo en todo momento al empresario, entonces el panorama no pinta para ser un boyante 2013, y así lo detectan organismos internacionales como la ONU, o la misma Cepal, para América Latina, donde nos colocan como uno de los países con mayor desigualdad en el mundo, de los de menor crecimiento económico, el de mayor crecimiento de la pobreza en la región, con menor oportunidad de educación y cuya corrupción alcanza uno de los niveles más altos del mundo.
Y por citar sólo otro de los aspectos que mantienen en vilo a la ciudadanía, la seguridad. A diario nos enteramos del actuar y alcances de la delincuencia organizada, y casi a la par, también descubrimos que muchas de las instancias encargadas de combatirlos, son las mismas que les brindan protección, o peor aún, son parte activa de la estructura criminal.
Precisamente en cuanto a la inseguridad se refiere, el semanario Proceso en su edición 1887, proyecta una tabla que indica el número de personas desaparecidas por entidad federativa y género; en el caso de Querétaro, se cita que son 50 hombres y 51 mujeres las que se encuentran bajo esta condición, cantidad altísima para un estado cuyas autoridades pregonan como de tranquilidad garantizada.
La desaparición de jovencitas en la entidad, por ejemplo, es algo que la procuraduría estatal intentó ocultar en su momento, afortunadamente, medios como el mismo semanario Proceso, y los rotativos Libertad de Palabra y Tribuna de Querétaro, dieron puntual cuenta en sus respectivas publicaciones, asunto que parece no existir para el periodismo acomodaticio, que llena sus planas de apariciones insulsas y logros magros de los potentados funcionarios que pagan cada una de las notas donde se les menciona.
Y lo mismo sucede con otras variantes del crimen organizado como el narcotráfico, el secuestro, la piratería, o la extorsión, que operan impunemente por todo el país y por supuesto que el estado de Querétaro... no es la excepción.
Y si apostamos nuestra esperanza de mejoría en la nueva administración federal entonces... estamos perdidos. Recordemos que Peña Nieto proviene de uno de los grupos más corruptos en la historia del país, el Grupo Atlacomulco, donde uno de sus integrantes y líderes, Carlos Hank González, siendo maestro rural, llegó a ser gobernador del Estado de México y posteriormente regente capitalino, logrando amasar una considerable fortuna que lo sitió, como uno de los hombres más ricos de México; o qué decir de Arturo Montiel, tío de Peña Nieto, que igualmente, saqueó literalmente las arcas de la entidad mexiquense y fue absuelto bajo la administración del hoy presidente... Enrique Peña Nieto.
Cada quien tendrá sus propias proyecciones para el año que recién comienza; sin embargo en verdad creen que será un ¿Feliz 2013? que así sea...
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