Sin lugar a dudas, las redes sociales se han erguido como un instrumento de comunicación alterna de importancia mayor no sólo en la difusión de eventos no transmitidos por los medios corporativos, también, han sido baluartes en la organización ciudadana y en la vigilancia puntual de servidores públicos y entes privadas, lo cual ha derivado en la exposición ante la opinión pública, de personajes y empresas que por su actuar, se han hecho acreedoras al repudio social por funestas.
Sin embargo, la apertura con la que se manejan este tipo de medios interactivos (redes sociales), es una invitación constante a toda persona que las use, a opinar sobre diferentes temas, según sean de su interés, sin importar si conocen poco, mucho, o nada sobre el mismo.
Si bien hablamos que la televisión deforma criterios y moldea conciencias, en las redes sociales llega a suceder exactamente lo mismo, hay personas que se forman un criterio basados en la opinión de otros que consideran "expertos". Hace unos meses, había un personaje enmascarado que desde Twitter, "informaba" y "editorializaba" el contexto político y social.
Esta persona, rápidamente se allegó de miles de seguidores, los cuales (en su mayoría), creían a ciegas lo que el enmascarado decía, al grado, que uno de estos fanáticos, llegó a comentar en su propia cuenta: "cuando crezca mi nieto, le voy a platicar de ti, le voy a decir que te conocí y que eras un verdadero héroe", un comentario que dibuja mucho la personalidad de quien lo emitió.
Al paso de unos meses, al personaje misterioso, se le descubrieron una serie de trapacerías que en beneficio personal realizaba, y muy lejos del luchador social que decía ser, quedó como el farsante que en realidad era.
Esto es lo que pasa cuando nos fiamos de conceptos incompletos, o erróneos que a diario se vierten en las redes sociales, y uno de ellos -me parece- es el que mucha gente maneja cuando hace referencia a la situación que vive el país combinada con la pasividad de la gente: "Despierta México".
En principio, hay una severa contradicción en quienes utilizan esta frase, pues en ella va implícita su propia pasividad y pobreza de acción, al limitarse a arengar a la gente por medio de un señalamiento torpe y confuso.
Asimismo, hay un desconocimiento de la historia de nuestro país, ya que los más emblemáticos movimientos sociales, tuvieron como actores de primera línea, precisamente a ese sector al que algunos llaman a "despertar", y no fueron las frases celebres (eufemismos que en la actualidad sólo utilizan los ingenuos) las que movieron la maquinaria ciudadana en defensa de los intereses nacionales.
Decir que la situación del país es tal porque la gente "no despierta", es una visión pobre y de muy corto alcance. Claro que la gente sabe (o mucha de ella) lo que a estas horas está sucediendo en las diferentes cámaras legislativas, donde se está gestando la entrega de nuestros recursos energéticos a manos privadas extranjeras; pero ello deviene de un problema de mayor profundidad: un PRI corrupto por naturaleza, un PAN al servicio de la oligarquía, una izquierda desmadejada y un grupo de partidos satélite que están a la orden de quien más les ofrezca.
A lo anterior, habría que agregar la marcada carencia de liderazgos, que son en realidad quienes pueden encauzar la conciencia de esa gente que sí está despierta pero no encuentra vías de participación, y claro está, que no serán ellas las que inicien ninguna maniobra de organización.
Una cosa es que exista conciencia de lo que está pasando y otra que la gente no sepa cómo debe de actuar, es ahí donde debe entrar el trabajo de aquellos "despiertos" que ven "adormilados" al grueso de los ciudadanos, informándolos y diciéndoles cómo pueden participar, de tal suerte que no sólo México "despierte", sino que avance y viva en constante insomnio...
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