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domingo, marzo 20, 2016

POSTURA DE INVESTIGADOR DE LA UAQ RESPECTO A LA CONVOCATORIA DE MANIFESTACIÓN

Concentración en defensa de la autonomía‏



Compañeros y compañeras:

Ante la invitación del rector. Gilberto Herrera Ruiz,  a una concentración el próximo lunes, me permito hacer los siguientes comentarios, con el ánimo de que reflexionemos sobre el momento actual que la UAQ vive y nuestras posiciones, gremiales, personales y/o de grupo para, en una situación idealizada, formemos una actuación conjunta o, en el peor de los casos, la inactividad.

Antecedentes:

·         Se trata éste de un momento de revisión salarial y el sindicato (cualquier sindicato), en todo momento puede denunciar violaciones al contrato colectivo.
·         La retención de cuotas sindicales viola no sólo el contrato colectivo, sino también la ley federal del trabajo.
·         La autoridad laboral ha determinado con base en la ley la existencia de la huelga y ha mencionado la inasistencia de parte de la patronal en las sesiones de negociación.
·         La “propuesta” patronal no ha cambiado, más bien se ha recrudecido.
·         La rectoría aprovecha el momento de una revisión salarial para tratar de modificar el contrato colectivo, ante la denuncia de violaciones al contrato.
·         Los sindicatos deben informar a la autoridad competente (laboral) su actuación y no al empleador, un sobre los manejo del presupuesto. Quienes pueden realizar reclamos son las autoridades laborales y/o los agremiados, no la institución empleadora.


Considero esta invitación a concentrar(nos) en Plaza de Armas, una farsa mediática para posicionar la rectoría ante la “sociedad” como 1) supuesto negociador abierto al diálogo y 2) personalizar la “universidad” en la figura del rector. No le hagamos el juego.

·         Insiste Herrera Ruiz en que el contrato colectivo hay que “actualizarlo” mediante convenios (sic), de forma tal que en realidad está pretendiendo modificar el contrato colectivo.
·         Toma Herrera Ruiz la bandera de la AUTONOMÍA, para ganar a su postura la aceptación de la “comunidad universitaria”. Pocos estarían en desacuerdo en defender la autonomía universitaria en la acepción que actualmente está reconocida socialmente, pero eso no otorga validez a los argumentos de quien la pronuncia simplemente por hacerlo. Entiendo que la autonomía como no injerencia (curiosa la analogía de Ruiz  con el respeto a la “casa” ajena). La Junta de Conciliación y Arbitraje está tomando decisiones, entiendo, dentro de su competencia y con base en los elementos de hecho que se le han presentado. Tomar una decisión contraria a lo que Herrera Ruiz espera, no es una intromisión a la autonomía universitaria. Por el contrario rectoría sí interviene o pretende intervenir en el sindicato, al modificar unilateralmente las formas de ocupación de puestos pactadas en el contrato, al pretender modificar el financiamiento de la fiesta sindical e incluso al querer dialogar directamente con la asamblea.
·         En el discurso de la rectoría, la forma en que se ocupan las plazas de los trabajadores administrativos es un remanente de prácticas viejas y anquilosadas. Un poco de historia mostraría que en realidad esa manera de que la ocupación de plazas de trabajo esté en manos sindicales es un avance de la incorporación plena del trabajador en el proceso de trabajo. No hay forma de tener aquí una posición “neutra” por encima de las dos partes, pero nada indica fehacientemente que los procesos  meritocráticos sean más “eficientes” que los de lazos sociales. Si existen procederes impropios en la forma actual de ocupación de puestos de trabajo, corresponde al gremio corregirlos e imputar responsabilidades y no a la autoridad universitaria quien, en todo caso debiera documentar las inconveniencias académicas de dichas prácticas, relacionarlas claramente y proponer modificaciones en el momento de la revisión contractual, no cuando se le ocurra.
·         El pobre manejo político del rector proviene no sólo de su escasa competencia en esos menesteres, sino de centrar su actuación en su posición individual que lo distanció del actual gobernador del estado de Querétaro, Francisco Domínguez Servién. Un mal cálculo de su posicionamiento político individual en la contienda electoral pasada está afectando a la institución.

Habría varios otros puntos que plantear, pero, escribiendo básicamente a compañeros y compañeras académicos, me parece que debiéramos reflexionar sobe nuestra propia posición . Reiteradamente ha habido violaciones a nuestro contrato colectivo. Un punto, no el menos importante, ha sido la generalización e incluso la aceptación sumisa de la contratación de trabajador@s académicos vía la figura de servicios profesionales (honorarios). Recientemente los controles de asistencia han provocado una gran inconformidad, pero no ha pasado de una mera plática de pasillo.

Les invito, entonces y por lo pronto, a NO asistir a la concentración supuestamente universitaria y, si se puede, a que aprendamos del movimiento de los trabajadores administrativos,, los apoyemos y acompañemos en la defensa, ahora sí, de nuestra universidad.

Fraternalmente:

Ovidio González Gómez

2 comentarios:

lalobox dijo...

Es lo que pienso ante los actos que viene realizando el abogado de la UAQ .
Es lo que ellos digan y lo demas no importa.

Anónimo dijo...

Gracias por exponer su percepción, sobre desconozco mucho sobre la forma de organización de los sindicatos, al leer su postura entiendo la importancia de entender estos fenómenos como hijos de una historia, un pasado de luchas, que nuevas generaciones olvidamos. Lamentablemente la lógica que suele imperar actualmente poco interés tiene en mirar hacia atrás. Con su artículo he entendido de manera simple y básica, pero he entendido, el fundamento de los atropellos al contrato colectivo. Gracias por compartir su postura, qué tenga buen día.